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9 Maneras de empezar a comer saludable este año nuevo

9 Maneras de empezar a comer saludable este año nuevo

Todos queremos comer saludable este año nuevo y para muchas personas es una resolución, por eso, ¡Te felicitamos!. Decir “Voy a empezar a comer saludable este año” es una de las metas más comunes, pero una de las más difíciles de completar. Si tu objetivo es grande, tendrás más chance de lograrlo si trazas mini victorias para lograr tu meta de año nuevo.

Esta estrategia se puede usar para muchas metas de año nuevo. La verdad es que cuando te propones una meta muy grande de año nuevo, puede ser difícil de empezar y  puedes perder las ganas, pero si fijas pequeñas metas que ayuden a lograr ese gran objetivo, empiezas a lograr cosas y a sentirte bien y motivado para completar todas las mini metas y así lograr tu resolución de año nuevo.

Así que si quieres empezar a comer saludable este año nuevo, aquí te damos estas 9 mini metas que son fáciles de lograr y que sin ningún problema se volverán hábitos en tu vida.

 

  1. Reduce el consumo de azúcar, poco a poco

Reducir el consumo de azúcar es un proceso gradual que no pasa de la noche a la mañana, pero una vez empiezas, te darás cuenta que no la necesitas tanto como pensabas. No tiene porqué ser complicado, un primer paso puede ser reducir el azúcar en los jugos o reemplazar el azúcar con miel, panela orgánica o agave.

 

  1. Añade más vegetales al desayuno

Un hábito muy saludable es añadir vegetales al desayuno. Para muchas personas, es mucho más fácil incluir los vegetales en el almuerzo o en la cena, entonces por qué no también agregarlos al desayuno?

 

  1. Guarda el alcohol para el fin de semana

Las bebidas alcohólicas son una fuente significativa de calorías y afecta cualquier dieta o plan de nutrición. Lo mejor que puedes hacer es dejarlo para el fin de semana y deja esa copa de vino para ocasiones especiales.

 

  1. Práctica la alimentación consciente (mindful eating)

La comida es una de las mejores experiencias sensoriales que puede sentir el cuerpo y al mismo tiempo es un privilegio, poder disfrutar de cada bocado y apreciar todo lo que comes. Además, se comes conscientemente puede ayudarte a controlar el tamaño de las porciones, el control de tu peso y tener una mejor digestión.

 

  1. Incorpora más probióticos y prebióticos en tu dieta.

Esto es algo relativamente nuevo de lo que vamos a empezar a escuchar más y más. Los prebióticos son componentes naturales que promueven el crecimiento de bacterias buenas en tu organismo. Las mejores elecciones para consumir estos componentes de manera natural son: banano, ajo, cebolla, espárragos, entre otros. Los probióticos son componentes activos que ayudan a cambiar o a repopular las bacterias y a balancear la flora intestinal. El consumo de probióticos puede mejorar el sistema inmune y mejorar la digestión. Puedes encontrar estos componentes en el yogur, kéfir, kimchi, miso (condimentos japonés a base de solla) y la mayoría de los productos derivados de la solla. La combinación de probióticos y prebióticos en nuestras dietas puede ser una victoria muy significativa a la hora de mejorar nuestra salud.

  1. Planea tus comidas

Una planificación semanal de tus comidas puede ayudarte a comer mejor, ahorrar dinero y tiempo durante la semana.

 

  1. Consume al menos 2 piezas de fruta al día

Las frutas en su totalidad aparte de ser ricas, con sabores diferentes e inigualables, nos aportan vitaminas, minerales, antioxidantes, fibra y muchos más beneficios.

 

  1. Cocina más en casa

Cuando comemos por fuera, tenemos menos control de lo que estamos comiendo exactamente y todo esto puede llevar a consumir grasa, sal y azúcar de más. Cómo ya lo habíamos mencionado antes, un plan semanal de comida puede ayudar a tener el control en tus comidas.

 

  1. Comprar menos dulces no es lo mismo que dejar de comprarlos.

Todos sabemos que dejar de comer dulces es algo muy difícil (por no decir que imposible) y la idea es no dejar de comer o privarte de tus gustos, pero si controlarlos. Una mini meta más realista puede ser crear un hábito de menos dulces, de esta manera sabes que estás haciendo algo realmente bueno por ti sin dejar de lado tus gustos.